Mostrando entradas con la etiqueta Cine. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cine. Mostrar todas las entradas

jueves, 24 de diciembre de 2009

Orcos en el nuevo milenio




Distrito 9

Nueva Zelanda-Sudáfrica

2009

Director: Neill Blomkamp

Productor: Peter Jackson

Lastimar y huir son verbos que van de la mano.

Desde el siglo 18, Voltaire ya señalaba que la barbarie no había sido suprimida por la civilización, sino que ésta, al contrario, la perfeccionó y la hizo más cruel. En los albores del siglo 21 reverberan las palabras de Ryszard Kapuscinski acerca del gran tema del nuevo milenio: la migración, calificada por el fallecido periodista como la combinación de la esperanza y la movilización.

Los conceptos anteriores son el complemento de realidades paralelas hermanadas por el desconcierto y el temor a lo diferente, lo extraño, lo ajeno. El debut en el largometraje de Neill Blomkamp, director de Distrito 9 es a la vez entretenimiento y lección. El uso de la pantalla grande como pizarrón para evidenciar la intolerancia.

Una nave extraterrestre en calidad de carcacha sideral llega a Sudáfrica hace 20 años, de ella bajan miles de alienígenas con forma de insecto que buscan en la Tierra un nuevo hogar, son hacinados en ghettos inmundos y peligrosos y terminan por convertirse en un estorbo, un leprosario aislado por mallas y rejas que, sin embargo, no pueden esconder el asco ni limitar la aversión.

Esa es la trama de la cinta, pero bajo la aparentemente simplona historia subyace el verdadero argumento: el ser humano necesita descargar su miedo en algo, culpar al otro para justificar su propio fracaso. No es casualidad que la película se desarrolle en la cuna del Apartheid, el fenómeno de segregación racial que nació en la década de los 40 para pintar la maléfica raya divisionista entre blancos y negros. Todavía no acababan los juicios de Nuremberg cuando en Johanesburgo los seres humanos tasaban su valor por la pigmentación de su piel.

A Peter Jackson, -el cineasta que consiguió la proeza de plasmar de una manera fidedigna la espectacular fantasía de la Tierra Media en la trilogía de El Señor de los Anillos-, le sobraban 30 millones de dólares de la fallida adaptación del videojuego Halo y decidió aprovecharlos en el proyecto de Blomkamp, quien iba a ser el animador de la cinta, y tenía un cortometraje grabado como falso documental llamado Alive en Joburg, en el que retrataba la problemática derivada de la discriminación a un grupo de extraterrestres que lucían como langostinos.

El resultado fue la taquillera Distrito 9, una película que, en palabras del mismo director, explora y explota los complejos humanos y la flexibilidad de sus emociones ante lo desconocido. La cinta tiene como protagonistas a seres del espacio exterior, pero el cuestionamiento es válido para cualquier parte del mundo en donde la migración es un fenómeno que alienta la violencia. La cinta bien pudo rodarse en las naciones del norte de África que son la puerta a Europa o la frontera entre México y Estados Unidos y la conclusión hubiera sido la misma: el desplazamiento de los desesperados genera un caos de ansiedad e intolerancia.

La trama entretiene, pero también asusta, porque lo real subyace bajo la imaginación a la espera de levantarse. Cruel testimonio es saber que durante la filmación de la película, a poca distancia del set, una turba mató a 40 personas, linchándolas y quemándolas vivas, ¿su pecado? Ser migrantes ilegales provenientes de Zimbawe.

Las naciones civilizadas siguen necesitando de los migrantes para culparlos de todos los males acumulados en los milenios, sin ellos, no quedaría más que verse al espejo, como escribió el poeta griego Constantino P. Cavafis en su poema Esperando a los Bárbaros: Y qué va a ser de nosotros ahora sin bárbaros?. Esa gente, a fin y al cabo, era la solución.

En su adaptación de los libros de Tolkien, Peter Jackson dotó a los orcos, esos seres malignos, de una personalidad repugnante, los pintó con los colores del horror y la barbarie, los ojos salvajes y las fauces sedientas de sangre. Luego de ver los noticieros nos queda la duda de si en realidad la ficción cinematográfica seguirá como tal y los orcos sólo pertenecen a la mitología.


*Publicado en Manos Libres


martes, 20 de octubre de 2009

El odio no deja testigos



Por José Alonso Torres

La vida loca

Christian Poveda

España-México-Francia



A veces, el sonido puede ser más impactante que la imagen.


El chasquido metálico de una pistola amartillándose, el terrible eco de un disparo mancha la pantalla de rojo sin una sola gota de sangre, no es sólo lo que se ve lo que horroriza, es la historia detrás de esa violencia heredera de la pobreza y la descomposición social. “La Vida loca” documental de Christian Poveda que está aún pendiente de estrenarse en las salas comerciales, fue vista en México por obra y gracia del festival Ambulante, heroico esfuerzo por hacer llegar a las masas esos reportajes que rara vez y casi siempre de pura chiripa aparecen en las programaciones tradicionales de las cadenas cinematográficas.


Poveda se introdujo en los barrios bajos de El Salvador para mostrar la vida y desgracia de las pandillas centroamericanas, en este caso la Mara Salvatrucha y la 18, antagonistas hermanados por el salvajismo peleando en un territorio donde a fin de cuentas siempre va a triunfar la muerte.


Rostros adolescentes tatuados, cicatrices que se acumulan unas sobre otras, ojos que no se cansan de llorar los dolores perpetuos de una guerra sin fin; el lenguaje de la calle, de la pandilla convertida en secta, del odio convertido en culto. Los “homies” carnales que fuman mariguana boca a boca y sólo son separados por las frías planchas de metal de las funerarias, La Vida Loca es la lección sin moraleja de un retrato de autodestrucción, donde no se sale más que con los pies por delante y el cortejo fúnebre detrás.


El documentalista reflejó en su espejo cinematográfico a los fantasmas que deambulan por esos mundos que algunos intentan desconocer: las comunidades tercermundistas que habitan la permanente hoguera encendida por las desigualdades, la carencia absoluta de sueños que vayan más allá de acariciar a la persona que se ama y seguir viviendo para poder seguir matando al rival que se odia ya ni siquiera recordar por qué.


La cinta, una narración cronológica que hila diferentes historias particulares a balazos, fue presentada en el Festival de San Sebastian, donde recogió expresiones de asombro de una comunidad europea que desconoce pormenores de lo que pasa en esos barrios condenados a una guerra civil que se alimenta del subdesarrollo.


La ficción deja la esperanza de que puede existir un final feliz, el documental aniquila esa opción. Christian Poveda fue asesinado el 2 de septiembre presuntamente por miembros de alguna de las pandillas a las que dedicó más de cuatro años de su existencia en filmarlas. Un epílogo atroz pero efectivo de su obra: el odio no deja sobrevivientes.


En Centroamérica la cinta podría no causar tantos sobresaltos, a pesar de su crudeza, a pesar de la violencia primitiva que se destila sin que a nadie le importe. Eso sí da miedo, porque como decía el periodista de nota roja Eduardo Monteverde, lo peor del horror es que terminemos acostumbrándonos a él.



martes, 29 de septiembre de 2009

Cosquillas cinematofílicas-reporteriles


Pues ándale que me invitan a escribir algo sobre cine, y como de eso yo no sé un carajo me negué a hacer una reseña que evidencie mis carencias, pero me insistieron, así que me dije: pues si vas a meter la pata, que sea hasta adentro y sin fijón y recordando la tragedia de Christian Poveda, el documentalista seguidor de la Mara Salvatrucha y la 18 en El Salvador, quien murió asesinado a manos de los mismos homies, decidí aventarme un pienso de su estupendo documental La Vida Loca, que vi aquí en Guanatos gracias a Gael Luna y Diego García (¿que no son lo mismo?)que organizan el Ambulante.

Total, dije, si no me lo publican lo saco en mi blog.

Ahí va el pienso...





El odio no deja testigos

La vida loca
Christian Poveda
España-México-Francia



A veces, el sonido puede ser más impactante que la imagen.
El chasquido metálico de una pistola amartillándose, el terrible eco de un disparo mancha la pantalla de rojo sin una sola gota de sangre, no es sólo lo que se ve lo que horroriza, es la historia detrás de esa violencia heredera de la pobreza y la descomposición social..


SORRY, SÍ ME LA VAN A PUBLICAR

Léanla completa en la nueva revista tapatía Manos Libres. O Espérense a que esté en las calles para que pueda yo subir al blog la versión completa.

lunes, 2 de febrero de 2009

Cinito a letras

Creo que los críticos de cine terminan muchas veces convirtiéndose en alguno de los clichés que tanto cuestionan en su trabajo, de hecho, cuando estaba más chavo me cuestionaba el por qué que los analistas de cine escriben como si siempre estuvieran enojados, leerlos a veces era la misma sensación que ver una película junto a uno de mis profesores regañones de la secundaria.

Luego se da uno cuenta de que hay de todo como en botica y que las reseñas son como las llamadas a misa: les hace uno caso cuando quiere. Tengo amigos que sufren en silencio cuando les gusta una película que el crítico en turno acaba de destazar cual puerco en restaurante de carnitas en Tepatitlán.

Yo agarré mis propias manías, si hay en puerta una película a la que le tengo muchas ganas no leo las reseñas hasta después de haberla visto para ver qué tanto estuvimos de acuerdo. Lo sé, es una burrada, pero igual disfruto hacerlo.

A Ernesto Diezmartínez lo conocí gracias a una amiga en común, Dinora Recio, que me lo presentó en un Festival de Cine en Guadalajara, y el tipo me cayó muy bien, sobre todo por esa actitud desenfadada que contrasta con la pontificia imagen que hacen de sí algunos especialistas. Luego de unas cervezas caí en la cuenta de que los mejores críticos son aquellas personas con las cuales puedes conversar a gusto de asuntos varios sin que nadie la haga de tos o se sienta incómodo.

No siempre estoy de acuerdo con sus conclusiones o recomendaciones, pero bueno, eso es lo interesante de lo que vale la pena: convertir el arte en un tema de discusión.

Pues acabo de descubrir el blog del citado crítico, Cinevértigo es un muy recomendable espacio en el ciberespacio para los amantes y los aficionados del cine (bueno o malo ¿qué diablos importa) donde se habla con muy buen humor de la pantalla grande sin dejar a un lado el profesionalismo.

Les recomiendo que lo visiten, además con un plus: los comentarios del buen Diezmartínez y sus cuatachos y lectores son tan buenos y divertidos como los mismos posts. Es más, si los guionistas mexicanos tuvieran el mismo ingenio y la chispa que a veces despliegan el mismo autor y sus secuaces, no tendríamos tantos churros mexicanos malgastando dinero en este país.

Ya me hice fanss de ese blog, se los recomiendo.

martes, 9 de septiembre de 2008

¡Ay amá los toros!


Una buena película de terror se agradece de cuando en cuando. Hartos ya de las películas orientales donde uno nunca sabe por qué los fantasmas son tan, pero tan malos como para vengarse y hacer matazón nomás por puro gusto, la peli española Rec me dejó un buen sabor de boca.

La cinta, dirigida a cuatro manos por Jaume Balagueró y Paco Plaza es efectiva porque usa la mejor de las escenografías para una película de terror: la imaginación.
Una vertiginosa cámara en movimiento, de esas que ya hartaron en La bruja de Blair y en Cloverfield es la que nos lleva por una historia que arranca de manera inocente cuando un par de periodistas tienen la mala pata de acompañar a unos bomberos en una terrible noche que al inicio pintaba aburrida.

No se reinventa el género, pero se disfruta bastante, por favor vayan a verla antes de que la versión gringa llegue y por cierto, no se les ocurra ver el trailer del remake llamado Cuarentena, mejor québrense este que les dejo aquí de la original. Papás, lleven a sus niños pa que se traumen de una vez.

Así hasta gusto le da a uno derramar bilis, chingao!



No sé qué me traumó más: la película o que Adriana se burlara de mi cada que pegaba un brinco en el asiento.

viernes, 8 de agosto de 2008

I've seen the future, it is murder!

La soledad de una sociedad es proporcional a la cantidad de hombres y mujeres hablando a si mismos por sus calles.

Las capitales del Imperio mastican ciudadanos y los arrojan sobre la acera. Ahi van caminando con la vista clavada al piso, las manos sobando la cabeza, acariciando la barba sin lavar, enfundados en pants desgastados. A nadie le importan, en todas partes surgen esos locos parlanchines de sus propios demonios, el problema es cuando quienes caminan las calles lucen tan normales como cualquiera, la facha de indigents los aleja de nuestras realidades, el porte normal los convierte en espejos, y eso asusta, por lo menos a mi.

Si algo detesto de este lado de la frontera es la soledad que se asoma por todos los rincones para asaltar y mordisquear a quien se deje. Hombres y mujeres de todas las edades vagan por su mundo sin importarle a nadie y sin que nadie les importe. El egoismo patentado como instinto de supervivencia. Luego se preguntan los vecinos del norte porque tienen tanto serial killer.

Quiza por eso recorde al viejo Leonard Cohen, ese gran cabron que, de acuerdo con Joaquin Sabina, vivia como un monje anacoreta en una isla y despues de escuchar a Dylan dijo: si ese guey puede cantar con esa voz, por que yo no? y se lanzo al ruedo como los grandes canallas que valen la pena.

Recorde al Cohen que le canta a la desesperanza, como en su disco The Future, con rola del mismo nombre haciendo apologia de la destruccion a puro madrazo poetico. Ustedes recordaran esta cancion y no pueden despegarla de la pelicula Natural Born Killers, nacieron la una para la otra, como Carlos y Jose, como Pepe el Toro y la Chorreada.

Chequen la letra: esto es anunciar el apocalipsis con estilo, carajo!


Give me back my broken night my mirrored room,
my secret life it's lonely here,
there's no one left to torture
Give me absolute control
over every living soul
And lie beside me, baby,
that's an order!

Give me crack and anal sex
Take the only tree that's left
and stuff it up the hole
in your culture

Give me back the Berlin wall
give me Stalin and St Paul
I've seen the future, brother: it is murder.

Things are going to slide,
slide in all directions
Won't be nothing
Nothing you can measure anymore
The blizzard,
the blizzard of the world has crossed
the threshold and it has overturned
the order of the soul

When they said REPENT REPENT
I wonder what they meant
When they said REPENT REPENT
I wonder what they meant
When they said REPENT REPENT
I wonder what they meant

You don't know me from the wind
you never will, you never did
I'm the little jew who wrote the Bible

I've seen the nations rise and fall
I've heard their stories, heard them all
but love's the only engine of survival
Your servant here, he has been told to say it clear,
to say it cold: It's over,
it ain't going any further
And now the wheels of heaven stop
you feel the devil's riding crop
Get ready for the future: it is murder

Things are going to slide ...
There'll be the breaking of the ancient western code
Your private life will suddenly explode
There'll be phantoms
There'll be fires on the road
and the white man dancing

You'll see a woman
hanging upside down
her features covered by her fallen gown
and all the lousy little poets
coming round
tryin' to sound like Charlie Manson
and the white man dancin'

Give me back the Berlin wall
Give me Stalin and St Paul
Give me Christ
or give me Hiroshima

Destroy another fetus now
We don't like children anyhow
I've seen the future, baby: it is murder
Things are going to slide ...
When they said REPENT REPENT ..




O para los que lo deseen, la version en vivo con Jools Holland


Pero Cohen tambien es pura miel, por eso, para Ady le tengo su danzon especial: bailamos, preciosa?

Musica maestros!



sábado, 19 de julio de 2008

Sí, ya vi Batman


Me regañaron porque no puse ninguna opinión sobre la película.


Las dos películas realizadas por Christopher Nolan revelan a un hombre atormentado, un sicópata que se revuelca en sus traumas y busca el desquite, no la venganza, que no es lo mismo, aunque se parece.
Nolan le puso a Batman el sello de la casa, redención antes que bondad, basta recordar a sus personajes protagónicos de películas anteriores, como la estupenda "Amnesia".
¿Se pueden echar karatazos y reflexiones al mismo tiempo? si Jackie Chan podía, ¿por qué el murciélago no? Las subtramas de la nueva batidinastía de Nolan son muy buenas, el desdibujamiento de la personalidad del fiscal Dent es una chulada. El finado Ledger se avienta una caracterización que tiene el tino de no dejar de ser una caricatura, pero sumamente perversa, una cruza entre el asco y la devoción por lo morboso. Muchachos y muchachas, vayan a ver Batman, coman hartas palomitas y no dejen que les pichicateen el queso en sus nachos. Divíértanse y no dejen de avisarme cómo les fue.


PD: No sean tarugos y no se les vaya ocurrir ver la película doblada al español


Ahí ta pues.

miércoles, 2 de enero de 2008

¡Esta película ya la vi!

Iniciemos el año con algo de amargo humor. Me encontré este cortometraje que, aunque trae toda la marcota de Televisa, lo trepo a la gueb porque me arrancó sonrisas forzadas. Después de todo no hay nada tan choteado como que te digan: me gustas, peeeero como amigo. ¡Que aviente el primer chingadazo con piedra a la chirimoya a quien no le haya pasado!

Muchachas, en buen plan, No mamen. Búsquense otros pretextos para batearlo a uno con mayor gracia, con más humor, si es negro mejor, se los agradeceremos. Y por favor, cuando las manden a la goma sus galanes hojaldras, no lo busquen a uno pa recibir consuelo, ya saben lo que va a pasar, ustedes van a buscar y a ceder de nuevo ante el ingrato y uno no va a tener el corazón ni para negarles la ayuda, ni para decirles burradas cuando las veamos partir de nuevo con el gandalla. Eso es como limoncito a la herida, como mentiolate del rojo que cae en la llaga sin chanza de que le soplen a uno. ¡Ayyyyy!

Que se diviertan.


viernes, 7 de diciembre de 2007

All you need is love ¡lalalaralál!


De inicio lo digo: NO ME GUSTAN LOS MUSICALES

Pero si me dan una combinación de mis más ardientes placeres como el rock, el cine atiborrado de color y la década de los sesentas, como en la película A través del universo, ahí sí amigos, cambia la cosa.

Creo que si existe un grupo que pueda sustentar con sus canciones toda una historia, son los Beatles, puedo pecar de meloso, pero sus letras "blancas" y tiernas suenan y hacen sentir al que escucha como si alguien lo tomara de la mano. No soy un ferviente admirador de los de Liverpool, pero debo confesar que me azoto con los acordes de Revolution, me dan ganas de pegar de brincos y besos con los coros de Hey Jude y me emociono con Come together. Así que imagínense estas rolitas aderezadas con sicodelia.

No es la gran película del siglo 21, a muchos críticos se les achicharraron las pupilas con tanto despliegue visual de la misma directora de Frida (la cual, nunca vi), pero esta cinta la vi en uno de mis momentos de cursi enamoradizo de la vida que se acurruca a su compañera en el cine como gato que ronrronea y se chiquea con su dueña. Así que la cinta me conmovió, y mucho. Y canté y recité versos no sólo de los Beatles. Me acordé de Norman Mailler y sus
ejércitos de la noche, de Oliver Stone y sus películas sobre Vietnam, de los covers de U2 a canciones de John y Paul, de los fabulosos y terroríficos años sesentas, del LSD (Hapiness is a warm gun) en fin. Corran a verla, no se arrepentirán y con suerte, al final de la película podrán tomar a alguien de la mano y recitarle aquello que nos dice que al fin y al cabo, todo lo que necesitas es amor.



PD: ¿quién no puede sonreír cuando escucha esas fantásticas palabras de Lucy in the Sky with Diamonds:

Imagínate en una barca en un río,
con árboles de mandarinas y cielos de mermelada.
Alguien te llama, tú respondes lentamente.
Una chica con ojos de calidoscopio...