miércoles, 15 de octubre de 2008

Saudade



Dejamos Oklahoma City con preguntas en las maletas y algunas respuestas para reflexionar durante el viaje al siguiente destino.
Si, estamos en el lado mas conservador del Pais; en el area donde aclaman a Mac Cain y le tienen pavor a Obama. Donde el mas democrata de los ciudadanos seria republicano en cualquier otro estado y sin embargo, son gente atenta, tierna y servicial. Podemos no compartir ideas. Cuesta trabajo asimilar que esta gente que abraza, alimenta y comparte de corazon lo que tiene a la mano puede apoyar con tanta firmeza la guerra e Irak, pero asi es.
La saudade, esa melancolia y nostalgia definida por los brasileiros nos queda por el excelente trato recibido. Oklahoma es una ciudad rara. Provoca sentimientos encontrados. Su escuela de periodismo es impresionante, un oasis en el desierto de la ultraderecha estadounidense, aqui todos son duros, pero los maestros son liberalisimos y criticos. Les digo...
Seguimos en camino.

lunes, 13 de octubre de 2008

Chiflonazos norteños



El título es como de corrido de los Huracanes del Norte, que viéndolo bien, podrían ponerle soundtrack a este post que es dedicado a los tornados que se forman en estas llanuras vaqueras donde está contruido el Centro Nacional del Tiempo en los Yunaites.

NO hay mucho qué decir: corretear tornados al parecer no es tan divertido como en la película Twister, por lo que los meteorólogos se la pasan mucho tiempo teorizando, casi siempre sin atinarle, exactamente dónde se va a formar el siguiente chiflón.










Tienen un globo terraqueo virtual con los climas de todo el mundo, los cristales del edificio son a prueba de balas (no vaya a ser que los ventarrones lleguen echando tiros), camiones con radares que valen 7 millones de dólares y a Dorothy, un simpático tinaco de metal que fue usado precisamente en la película antes mencionada, nombrada así por el Mago de Oz y que se basa en un experimento (que pueden ver en la misma foto) llamado Toto, que por cierto nunca funcionó.






En otra imagen se ve una construcción sobre el colorado terreno, para que vean que sí se parece esto a Arandas, aunque sin mezcales, así como también se observa la entrada a la escuela de periodismo y los jardincitos de la U de Oklahoma.


Mañana es el último día aquí, está lloviendo y hace frío. Y nos embarcamos hacia la otra punta del País: Oregon.

Manden gabanes para todos.

sábado, 11 de octubre de 2008

9:03


A las 9:02 del 19 de abril de 1995 los miles de kilos de fertilizante y combustible convertidos en bomba de tiempo despedazaron el edificio federal en el centro de Oklahoma, a las 9:03, la ciudad ha perdido su inocencia para siempre.
Siempre es duro visitar los monumentos dedicados a la tragedia. Son verdaderos mausoleos de las emociones que me ponen de mal humor. La mala vibra la he sentido en el Ground Zero de Nueva York, donde en pleno otoño el viento gime y lastima las articulaciones en sus despertares tristes de ecos del Wolrd Trade Center o frente a los restos de coche de fondo destrozado en el que otro artefacto diseñado por la mafia italiana dio fin a la vida de un reportero, como lo vi en el Newseum en Washington. Oklahoma no es la excepcion.
Es probable que se deba a que en el segundo piso del edificio se encontraba una guarderia en la que murieron varios niños, es probable que los ositos de peluche de lagrimales ficticios colgados como ofrendas en las paredes ayuden a enrarecer el ambiente, puede ser que colabore el hecho de ver las pequeñas sillas colocadas en el lugar que albergaba el inmueble que simbolizan a los menores entre los 168 muertos esa jornada, igual y es escuchar la grabacion de la explosion captada por una transmision radial. Total que en estos lugares me angustio y me duele, independientemente de donde sean los muertos, el dolor de los fallecidos civiles lastima ante la estupidez del terrorismo.
A los estadounidenses les duele mas todavia. Porque lo peor para ellos fue darse cuenta de que el hijo de puta que les dio la estocada no era un hombre con turbante y barba, sino un guero militar de sus mismas tropas, esas que creen tan impolutas, tan inmaculadas de los males pensamientos contra su patria.
Timothy Mac Veigh le dio una bofetada al american way, porque los vecinos supieron que para odiar no se necesita un color especifico de piel ni una ideologia lejana. El terrror dejaba de ser producto de importacion del medio oriente. Eso le dolio a Estados Unidos, pero sobre todo, los ha dejado llenos de verguenza.





Arandas Town



Oklahoma representa el ala conservadora y tradicional de Estados Unidos, es aburrida, no hay mucho qué hacer y la tierra es colorada, en síntesis, es como Arandas pero en inglés.
Pero su Universidad es impresionante, la escuela de periodismo es una maravilla, sus laboratorios son impresionantes y las discusiones sobre el oficio han estado verdaderamente apasionantes. Puro doctor discutiendo temas como la transparencia, el papel de los medios, sus carencias y falacias, lo arcaico y descontinuado en el periodismo. Muchas piedras me han dado en la maceta porque han cuestionado varias cosas que aún se siguen haciendo en los medios en México. Pero bueno, así se aprende.
Ya no los aburro, los dejo con las fotos, escriban, no sean méndigos, uno acá solo en las llanuras y ni siquiera hay un oxxito cerca (manden gansitos) esperando un tornado aunque sea pa entretenerse y ustedes que se olvidan de la gente famosa. No hay derecho.

Teníamos que ir a un restaurante mexicano, ¿se nota que eran paisanos?

Un sabroso debate con Gustavo Balanta, un colombiano maravilloso que es un personaje como salido de una película de Tin Tan, ya le contaré de él.

Con el Procurador general de Oklahoma.

La bella Lindsay, una estudiante voluntaria que nos hizo el favor de ayudarnos en el recorrido durante la universidad.

Uno de los saloncitos de la escuela de Periodismo y Comunicación, donde los alumnos aprenden a conducir noticieros.

Una de las salas de edición y transmisión de la escuela. Pura tecnología de punta.

miércoles, 8 de octubre de 2008

High speed (o: ¡ámonos recio!)











No por mucho madrugar pasa uno aduanas más temprano.

De momento debí suponer que no querían precisamente mi autógrafo cuando me preguntaron a qué me dedicaba, hasta gusto me dio. Empecé a sospechar que algo estaba un poco extraño cuando el oficial de inmigración dijo Mjjj.
Pase usted por aquiiiii pourrrrr favourrrrr, dijo, haber un Little proublema.
Nomás a mí me podía pasar que tuviera un homónimo delincuente buscado por el FBI.
Chingao.
Después de media hora concluyeron que yo no era el tipo moreno de abundante cabellera y bigote zapatista con camisas Versace de hilo de oro y un gallito con diamantes colgando del cuello y de botas de avestruz, así que salí destapado al otro avión que me llevaría a Washington, cuna del original american dream antes de bushes y buches de enfado por guerras inútiles, metichismos invasores y políticas provocadoras de crisis.

Hotel sede (Marriott Wardman Park)
La ciudad capital del Imperio (contraataca) en verdad es bellísima, he llegado en la parte del otoño que estimula a poetas callejeros. El follaje de los árboles pasa de los tonos verdes a los dorados, como granos de café tostados lentamente. La cabellera de miles de hojas brilla con el rocío de la mañana como un puñado de hojuelas decoradas con cucharadas de miel. Sublime, sobre todo cuando lo que se ve por las calles no son ratas, sino ardillas (o en su defecto, ratas de colas emperifolladas).





Monumento a las enfermeras de la Guerra de Vietnam


22 museos a la orden esperan al visitante. Mención aparte se merece el Newseum, el museo del periodismo que en sus frontispicio muestra la primera enmienda, esa que dice que a la libre expresión no se le toca ni con un pétalo de rosa del Tepeyac. Ya hablaremos del museo, pero la verdad entra uno aquí y se renuevan los bríos por este oficio que como decía Leduc, es amargo, pero de dulces recuerdos.



El Muro de Berlín y su recuerdo permanente en el Newseum




Somos periodistas representantes de 153 países. Es curioso ver los atuendos oficiales de los colegas de Africa, trajes con telas azules brillosas como papel de regalos de Fábricas de Francia para niños bautizados, mujeres tapadas hasta las ojeras (sí, ojeras) y turbantes multicolores. Me pongo a pensar si no la regué en no llegar con mi gabán de Tlaquepaque, mis pantalones de mariachi y mi sombrero dorado como de esos que le venden a los turistas en el Parián como si fueran los oficiales de la charrería. Veo a mis colegas centroamericanos y respiro tranquilo, muy tradicionales ellos con sus chamarras de los Lakers.


México, Ecuador y Colombia, puro glamour y sabrosura


Como suponen, el grupo más mitotero, el más gritón, el que al grito de Ea, Ea se cuela en los lugares del Departamento de Estado donde se prohíbe tomar fotos a sacar el retrato de rigor. El que discute con los policías, el que pierde el camión porque a los organizadores se les olvidó confirmarlo, el que suelta carcajadas durante los descansos de las conferencias, el que en lugar de arreglar sus maletas al llegar al hotel las lanzó sobre las camas para largarse a pasear, el que atrapa a Bob Woodward para que no se escape tan fácil, el que discute cuáles son los mejores insultos entre los diferentes calós de la riqueza sudamericana. Ese grupo, hermanos, es el de Latinoamérica, y es maravilloso estar ahí.


Ante esta figura yo sí mejor me callo.


Estoy contento, estoy al nivel, no se preocupen, el periodismo jalisquillo está bien representado conmigo, aunque sinceramente, muchos de mis colegas con los que orgullosamente trabajo día con día merecerían también estar aquí, y si se puede, tengan por seguro que los voy a recomendar
Extraño a Ady, pero me aguanto como los machos, acumularé los abrazos.
Mañana partimos a Oklahoma, prometo escribir pronto, mientras, los dejo con las imágenes. Deseenme suerte.
PD: Los insultos mexicanos llevan la delantera en la competencia, pero los colombianos son rudos y no se van a quedar atrás.
PD: El fenómeno Obama está cabrón. No, está cabronsísimo. La gente anda súper prendida. Esto se va a poner bueno.
PD: Traigo buenos tips para el manejo de fuentes



Así me siento en estos momentos, como esta foto




martes, 7 de octubre de 2008

¡Ay muchachos!, ¿cómo les digo?

Yo mero bien guapote en la terraza del Departamento de Estado, atrás, el obelisco famoso y más atrás, la Casa Blanca

Hoy me tocó platicar con una de las leyendas vivientes del periodismo. El único que ha podido tumbar a un presidente de los Estados Unidos de América, el responsable del Watergate, la Pesadilla de Nixon, el que lleva cuatro libros al hilo atizándole a Bush con un látigo como el que usaron en la pelìcula de Mel Gibsón pa azotar al Yisus de ojazos verdes en La Pasión, un maestro que nos hizo ponernos de pie con sus enseñanzas.




Con ustedes, un gran periodista... y a su lado, el mismísimo Bob Woodward (me voy a concenar por hereje y decir estas cosas).
PD: Con todo y falta de humildad, me estoy dando cuenta de que no soy tan guey en esto del periodismo y puedo tener conversaciones aceptables sobre el tema con casi todos con los que he debatido y conversado.




Prometo escribir más seguido en cuanto tenga una laptop propia.

lunes, 6 de octubre de 2008

Ah jijo!

Hamburguesas de carne de bisonte (como el general Custer) detenciones en inmigraciòn porque andaban buscando a un delincuente peligroso llamado, adivinen: si, Alonso Torres, humor negro en el Memorial de Lincoln y ñàñaras en el lugar donde Martin Luther King dijo que ya le habìa dado sueño, ah no, perdòn, que tenìa un sueño. Un maravilloso recorrido por el Newseum, un documental del 11 de septiembre con tomas ineditas que hiela la sangre.

Mañana platico con Bob Woodward, el mismìsimo descubridor del Watergate, ese que tumbò a un presidente...

...Y yo sin computadora propia y sin internet

Las crònicas prometen, aguanten vara, habrà fotos.

PD: Y un negrito con vèrtigo se me pepenò del cuello en una rèplica de una estaciòn espacial. Chale, todo yo, todo a mi.

viernes, 3 de octubre de 2008

Ya con esta me despido...


Pero espero que no sea para siempre. Me voy a los Yunaites esteites a una beca cortesía de la Fundación Edward Murrow, que me cae bien nomás porque no se dejó y le echó bronca a MacCarthy en feroz anticomunista que hizo de la política del miedo su arma para apanicar a pueblo (¡cuánta falta haces hoy mi Eduardo!).

Visitaré varias ciudades y espero, más redacciones. Ansío ya pisar las del Washington Post, cuna del escándalo Watergate y el New York Times, verdaderas catedrales del oficio este que tan mal comidos nos trae, pero que tanto queremos.

Prometo, si se puede, crónicas morrocotudas, por si a alguno le interesa leerlas (manden recado) y chismes en tiempo real del factor Obama. Dios quiera me vaya bien, para tener algo que platicar.

Los dejo con el gran Kerouac y sus "creencias y tecnicas para la prosa moderna", una lista con 30 conceptos esenciales pa ser feliz escribiendo. Como en libro de autoayuda, pero con harta mezcalina encima.

Adios muchachos, deseenme suerte.


1. Garabatea bitácoras secretas y hojas mecanografiadas salvajemente para tu propio júbilo
2. Sumiso a todo, abierto, escuchando
3. Trata de nunca emborracharte afuera de tu propia casa
4. Enamórate de tu vida
5. Algo que sientas hallará su propia forma
6. Se loco, santo tonto de la mente
7. Sopla tan hondo como quieras soplar
8. Escribe lo que quieres que sea insondable desde el fondo de la mente
9. Las visiones indecibles del individuo
10. No hay tiempo para la poesía sino exactamente lo que es
11. Tics visionarios estremeciéndose en el pecho
12. En fijación tranceúnica soñando sobre el objeto anterior al
13. Removimiento de las inhibiciones literarias, gramaticales y sintácticas
14. Como Proust, se un viejo mariguano del tiempo
15. Decir la verdadera historia del mundo en monólogo interior
16. El centro-joya del interés es el ojo dentro del ojo
17. Escribe en recuerdo y para maravilla de ti mismo
18. Obra a partir del contundente tercer ojo fuera de su órbita, nadando en el mar del lenguaje
19. Acepta la pérdida por siempre
20. Cree en el sagrado contorno de la vida
21. “Lucha por bosquejar el flujo que ya existe intacto en la mente”
22. No pienses en las palabras cuando te detengas sino para observar mejor la imagen
23. Lleva cuenta de todo día la fecha blasonada en tu mañana
24. Nada de temor o vergüenza acerca de la dignidad de tu experiencia, lenguaje o conocimiento
25. Escribe para que el mundo lea y vea tu exacta imagen de él
26. Libro-Pelicular es la película en palabras, la forma visual americana
27. En alabanza al Personaje en la sombría Soledad inhumana
28. Componiendo salvajemente, indisciplinadamente, puro, viniendo desde abajo, entre más loco mejor
29. Eres un Genio todo el tiempo
30. Escritor-director de películas terrenales patrocinadas y angeladas en el Cielo

jueves, 2 de octubre de 2008

La discriminación es una cosa de animales

En todos lados se cuecen habas. Este chistecito se me hizo tan tierno que hasta penita sentí por los adolescentes agüitados.

Otro aguardiente por favor


Hoy atardecí con ganas de escuchar a Tom Waits.

Extraño las borracheras con los compas de Radio Universidad en tugurios oscuros y de dudosa reputación en los que tomábamos licores extravagantes que lo mismo provocaban encendidas discusiones que despintaban azulejos y podían usarse para rebajar el esmalte para las uñas, casi casi como escenario para canción del buen Tomás, ese crooner bendito por las maldiciones del alcohol.

El californiano que cumplirá 60 años el próximo comenzó a trabajar en cabarets, donde seguramente se nutrió del vaho de los borrachos y se respiró el humos gastado de cigarros sin filtro que adornan con sus olores sus canciones. Oir a Waits remite a Kerouac y a Bukowsky, pero seguramente con sus adecuaciones podría ser el soundtrack de pulquería rascuache que se respete donde la rockola toque canciones de Toña la negra, déjenme soñar pues.

A veces, cuando no anda de genio, se junta con otro ídem, como Marc Ribot y sacan juntos joyitas del subterráneo, poesía de cloaca, maravillosas notas rasgadas desde la negrura de una noche larga de farras inconfesables donde abunden canciones y odaliscas ebrias.

Les dejo esta pieza, Hoist that Rag, de su maravilloso Real Gone. Échenle un cinco falso al piano y que siga el vacilón.